✅ Explotar el yacimiento de tal manera que el costo anual de producción de un kilogramo de metal sea mínimo, siguiendo la filosofía de extraer el mineral de mejor calidad en secuencia.
✅ Mantener la viabilidad operativa dentro del plan mediante la incorporación de un espacio adecuado para la operación de equipos, acceso para el transporte a cada banco activo, drenaje de caminos, buenas carreteras y rampas, un buen mantenimiento de los equipos, etc.
✅ Incorporar una reserva suficiente de mineral expuesto para contrarrestar la posibilidad de errores en la estimación de tonelajes y leyes de mineral en el modelo de reservas. Esto es particularmente importante en los primeros años, que son cruciales para el éxito económico.
✅ Retrasar al máximo la necesidad de desmonte de estériles, y a la vez facilitar una incorporación relativamente fluida de equipos y personal.
✅ Desarrollar un cronograma de puesta en marcha lógico y fácilmente alcanzable, considerando la capacitación del personal, las actividades pioneras, el despliegue de equipos, la infraestructura y el apoyo logístico, minimizando así el riesgo de retrasar el inicio de la generación de flujo de caja positivo del proyecto.
✅ Maximizar los ángulos de talud de la mina a cielo abierto en función de estudios geotécnicos adecuados y, mediante una planificación cuidadosa, minimizar los impactos adversos de cualquier inestabilidad de talud, en caso de que se produzca.
✅ Analizar adecuadamente la viabilidad económica de diferentes escenarios de tasa de producción de mineral y ley de corte.
✅ Someter a la estrategia minera propuesta, la selección de equipos y el plan de desarrollo de la mina a un análisis de contingencias (escenarios hipotéticos) antes de comprometerse a proceder.
Referencia: W. Hustrulid, M. Kuchta y R. Martin, Planificación y diseño de minas a cielo abierto, Vol. 1: Fundamentos, CRC Press.



